Tratamiento y votación de la ley de mecenazgo de la Ciudad de Buenas Aires

 

ÚLTIMO TRAMO DE LA VERSIÓN TAQUIGRÁFICA DE LA SESIÓN DEL JUEVES 14 DE DICIEMBRE:

TRATAMIENTO Y VOTACIÓN DE LA LEY DE MECENAZGO.

Creación del Régimen de Promoción Privada de la Cultura -Mecenazgo-

Sr. Presidente (De Estrada).- Corresponde considerar el Despacho 1244.

Hay un despacho de mayoría y minoría y un segundo despacho de minoría que contiene una resolución para su vuelta a archivo. Además, cuenta con dos observaciones de las diputadas La Ruffa y Suppa.

- Insertar Despacho (insertar despachos de mayoría y minoría) 1244 y observaciones de La Ruffa y Suppa.

Sra. La Ruffa.- Pido la palabra.

Señor presidente: como no estaba presente, deseo dejar constancia de mi voto afirmativo respecto de la aprobación en general del Código Procesal Penal.

Sra. Polimeni.- Pido la palabra.

Señor presidente: había preparado un discurso referente a este tema, pero teniendo en cuenta el horario -y por respeto a los diputados que van a acompañar la votación- simplemente solicito que se anexe a la versión taquigráfica.* De todas maneras, brevemente voy a decir algunas palabras.

Durante más de tres años, estuvimos trabajando en este tema en la Comisión de Cultura en forma mancomunada con la presidencia, los asesores y los diputados miembros de esa comisión, algunos de los cuales ya no están aquí porque han finalizado sus mandatos.

Después de algunas discrepancias en torno de la metodología con la que se discutió a comienzos de año un punto de la temática, este tema finalmente ha llegado al recinto. En algún momento temí que esta discusión zozobrara, pero por suerte primó el consenso, y creo que ha sido fruto de la colaboración de todos los diputados, tanto de los autores de los proyectos como de los miembros de la comisión.

Para mí, este tema es fundamental. Creo que es una deuda pendiente en la cámara nacional. Creo que el proyecto que finalmente vamos a discutir ha sido fruto del consenso; es absolutamente perfectible, como todas las propuestas de estas características. En Latinoamérica, en todos aquellos países en los que se han implementado proyectos de estas características, a lo largo de su aplicación han sido modificados paulatinamente, teniendo en cuenta la cultura de funcionamiento de esta temática en cada una de las sociedades. Creo que nosotros vamos a tener que estar muy atentos respecto de cómo evoluciona esta temática en la Ciudad de Buenos Aires, es decir, dentro de la lógica de comportamiento de los porteños. Espero que esto podamos realizarlo constantemente.

Han quedado algunas cosas por modificar, y las voy a señalar en mi discurso durante su tratamiento en particular. Creo -repito- que es una deuda que teníamos pendiente. Me alegro muchísimo de que, después de tanto tiempo de trabajo, hoy lo estemos tratando en el recinto. Espero que finalmente podamos darle aprobación.

Por estos motivos, adelanto mi voto positivo, y nuevamente brindo por el consenso al que arribamos.

Sra. Urdapilleta.- Pido la palabra.

Señor presidente: después del trabajo realizado con los demás bloques -el ARI y el Macrismo-, hemos logrado un consenso respecto del mal llamado "proyecto de mecenazgo", que en realidad se trata de un régimen de patrocinio o de promoción privada de la cultura.

Entre otras cosas, creo que hemos logrado que los patrocinantes sólo puedan deducir el 50 por ciento de sus ingresos brutos, y no el 70 por ciento. Creo que ese es un avance.

Luego, el diputado Herrera Bravo va a leer las modificaciones.

En general, creo que si la ciudad de Buenos Aires realiza algún control con la auditoría y de esa manera sabemos qué se piensa de este régimen, vamos a poder llevarlo adelante.

También es cierto que hay que analizar que la ciudad de Buenos Aires cuenta con un presupuesto suficiente como para dar cuenta de las distintas políticas culturales. Quizás tendríamos que cuestionar la forma en que se distribuye el dinero de la Secretaría de Cultura. Pero también es cierto -en este caso he tenido experiencia y relaciones con los museos de la ciudad-, que lamentablemente muchas veces, por no tener la suficiente participación en los recursos, la Secretaría de Cultura permanentemente debe exigir y pedir que existan estos patrocinadores. A algunos de estos sectores les va a servir este régimen de patrocinio.

Así que creo que, con las modificaciones que hemos logrado introducir, es un régimen que estoy dispuesta a apoyar.

Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Herrera Bravo.

Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: efectivamente, como han anunciado las diputadas preopinantes, después de muchísimo trabajo, hemos arribado a un texto sobre el que existe un acuerdo.

Simplemente, quisiera que se insertaran en la versión taquigráfica unos listados -que tengo aquí, en mi poder- de personalidades relevantes y organizaciones relacionadas con la cultura, que apoyan fervientemente la sanción de esta ley de patrocinio privado de la cultura*. Entre otros, figuran Norma Aleandro, Enrique Pinti, Daniel Barenboim, Martha Argerich, Julio Bocca, Eleonora Cassano, Bruno Gelber, y siguen los nombres, además de 50 organizaciones de artesanos, profesores y docentes, muchos representantes y, a su vez, otras organizaciones sociales.

Tal como adelantó la diputada Urdapilleta, en el tratamiento en particular vamos a introducir algunas modificaciones, que son el producto del arduo trabajo de consenso al que hemos llegado.

Quisiera agradecer muy puntual y personalmente al presidente y al vicepresidente de la Comisión de Cultura, diputado Chango Farías Gómez, quien tuvo a su cargo una tarea muy relevante en el momento en que se firmó el despacho de la Comisión de Cultura; al presidente de la Comisión de Presupuesto; y a todos los autores del proyecto del ley, quienes han tenido una grandeza encomiable y altamente reconocible por la importancia que tiene esta cuestión, y porque realmente el mundo de la cultura está a la expectativa de lo que hagamos esta noche.

Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado La Porta.

Sr. La Porta.- Señor presidente: quiero sugerirle al Cuerpo la posibilidad de que votemos de inmediato estos despachos de la Comisión de Cultura y de la Comisión de Presupuesto que, en definitiva, son coincidentes, con el objeto de que, luego, conforme los acuerdos a los que se ha arribado por parte de los distintos bloques, se aplique un criterio respecto del tratamiento en particular; un criterio que se impone por una cuestión de economía de procedimiento legislativo.

Atento a que hay mayoría para votar...

- Murmullos en la sala.

Sr. La Porta.- Es imposible hablar así, señor presidente.

Sr. Presidente (De Estrada).- Pido silencio, por favor.

Adelante, diputado.

Sr. La Porta.- Decía que, por una cuestión de economía de procedimiento legislativo, una vez que votemos el despacho de mayoría, el despacho de minoría que ha sido consensuado por las distintas observaciones que se presentaron podría ser votado sin discutir punto por punto, ya que hay un acuerdo generalizado mayoritario de los bloques que han participado en la elaboración de este proyecto de ley.

Señor presidente: simplemente, quiero agregar que, por razones que todos conocemos, en los últimos tiempos no pude participar de las deliberaciones de la comisión. Pero quiero destacar que, entre los despachos de minoría, realmente me llevó a pensar mucho el que firmaron los colegas Juan Manuel Olmos, Sandra Bergenfeld e Ivana Centanaro.

De todas maneras, con el objeto de no frenar esto que ya se ha convertido en un verdadero encuentro de las distintas posiciones de los distintos bloques, propongo que votemos el despacho de mayoría en general y que, luego, en lugar de ir tratando punto por punto, escuchemos al diputado Herrera Bravo, que es quien va a informar acerca de los distintos acuerdos, y lo votemos en conjunto.

Sra. De Anchorena.- Pido la palabra.

Señor presidente: en primer lugar, solicito que se inserte mi discurso en la versión taquigráfica.*

Quiero decir que hoy es un día importante para la cultura. Creo que si nosotros votamos esta Ley de Promoción Privada de la Cultura, y votamos el Fondo Metropolitano para la Cultura, va a haber una gran diferencia en lo que hace a la gestión cultural.

Ésta no es una ley de las empresas, sino que es una ley para la creación y para los artistas. Gracias a esta ley, vamos a facilitar que muchos artistas y creadores puedan llegar a hacer realidad sus proyectos. También vamos a facilitar que muchos pequeñísimos empresarios y pequeños comerciantes puedan apoyar la creación cultural de su propio barrio; es decir, pueden apoyar a la gente que conocen, a los que respetan, a los que quieren y a las expresiones artísticas.

Además, vamos a poder incorporar a un montón de gente, como actores y patrocinantes, que hoy no tienen nada que ver con el mundo de la cultura.

Realmente, creo que estamos dando un paso importante y que una vez más en Buenos Aires, en la Argentina, la cultura da el ejemplo.

Señor presidente: mediante este consenso, estamos logrando un pacto de la Moncloa cultural, y creo que es algo para celebrar.

Sr. Bidonde.- Pido la palabra.

Señor presidente: le agradecería si me puede aclarar, como autor del despacho de minoría, cuánto tiempo tengo para hablar.

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Bidonde: de acuerdo con el Reglamento, puede hablar una sola vez y tiene quince minutos.

Sr. Bidonde.- Señor presidente: en principio, no voy a tener ningún acuerdo con nadie, obviamente.

Aclaremos cuál es la matriz filosófica de este proyecto: concretamente, es que la clase empresaria -es decir, nuestra querida burguesía, en parte nacional y en gran parte extranjera- nos plantea a los sectores populares, a través de los medios de comunicación, y de buena parte, por qué no, de los miembros de nuestra cultura, que el gobierno o que los gobiernos cobran altos impuestos, recaudan de un modo inequitativo, distribuyen mal y gastan peor, y que entonces ellos -el sector privado- tienen que hacerse cargo de manejar, de alguna manera, la dirección y las propuestas de un proyecto cultural.

Antes que nada, la primera idea que habría que desmontar es una falacia que parece graciosa, risible pero que, obviamente, subleva -sin ninguna duda, esto es tomar a la gente por estúpida-, de que esto es un fondo privado para la cultura, ya que es una absoluta mentira y todo el mundo adulto lo sabe.

Esto es plata pública; no es plata privada, no es plata que el sector empresario saca de su bolsillo -como, por ejemplo, lo hace la Fundación Konex, la Fundación Di Tella o como puede uno recordar docenas de experiencias de ese tipo en la Argentina y en el mundo-, sino que esto es plata pública. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le dice al sector privado: "con parte de sus ingresos brutos usted puede desgravar ese dinero y convertirse en el patrocinador de un proyecto de cultura". ¡Eso es plata pública, no es plata privada! Hay que dejar de mentirle a la gente y decirle la verdad, que no lo saca de su bolsillo de un modo natural, espontáneo e independiente.

Aclarado esto, porque cambia bastante la concepción de lo que estoy planteando, creo que tenemos que hablar del tema de los acuerdos. Sí, creo que hay acuerdos y podríamos hablar de uno de ellos. El acuerdo básico del cual podríamos dar cuenta es que después de estar dos años en un estado prácticamente de inactividad absoluta en el plano de la cultura -durante los años 2005 y 2006 fundamentalmente- ha ocurrido un fenómeno que personalmente no alcanzo a caracterizar ni a discernir. ¿Cuál es el motivo por el cual los sectores políticos en concordancia -todos los sectores políticos mayoritarios que están presentes en esta Legislatura sin excepción alguna-, se han puesto de acuerdo? En primer lugar, desde el Poder Ejecutivo y luego desde la Legislatura se han abalanzado sobre el presupuesto de cultura.

Primero, en marzo con la Ley de Ministerios -ya lo dije con respecto a la Ley de Cultura-, el señor Jefe de Gobierno pasa todo Industrias Culturales al Ministerio de Producción, con lo cual ese famoso latiguillo de los 8 mil millones de pesos, de los 125 mil puestos de trabajo, y del 6 por ciento del producto bruto geográfico que produce el sector privado, como el cine, el libro, Internet, la publicidad completa -diarios, revistas-, todo lo que tiene que ver con una producción cultural con base tecnológica, se lo pasa de un tajo directamente al Ministerio de Producción. Por ello, desde que comenzó a regir la Ley de Ministerios la cultura pasó a ser lo que es ahora: un producto de mercado, un producto de la vida empresaria, que se va a manejar -como lo planteé la vez anterior- con un eslogan muy clarificador: "Cultura: mercancía del Siglo XXI".

- Ocupa la Presidencia el Vicepresidente Tercero, diputado Alejandro Rabinovich.

Sr. Bidonde.- De pronto aparece el primer gesto por parte del Jefe de Gobierno que pasa todo Industrias Culturales al Ministerio de Producción.

¿Qué es lo que hace? Con respecto al déficit habitacional le dice a Derechos Humanos y a Producción que tiene que coordinar la tarea para solucionar el déficit habitacional; en cultura, no. En cultura le arranca Industrias Culturales de un tajo y se lo pasa a Producción. Ése fue el primer movimiento que gestó una matriz ideológica que luego dinamizó la presentación de los otros tres proyectos que son los que estamos discutiendo. Uno ya fue discutido y aprobado, que es la Ley de Cultura. Ésta debe ser la ley más peligrosa de las tres que se están votando, porque plantea vender la cultura, vender lo que es la ciudad como una marca, plantearle a los organismos internacionales de crédito que sean los que apoyen la cultura y las PyMES culturales en la Ciudad de Buenos Aires.

En un país como el nuestro en donde conocemos el grado de extranjerización, de concentración y de monopolización ocho de cada diez grandes empresas pertenecen al capital extranjero. Esto hace que, después de las experiencias de San Pablo, Berlín y Barcelona, fundamentalmente, la Ciudad de Buenos Aires va a ser vendida como un producto de mercado. Concretamente todo va a estar en función de esa MARCA transformada en un producto de mercado.

Obviamente, ese diagnóstico lo han dado los marketineros. Hubiera sido maravilloso que sobre esta designación se hubiera consultado no sólo a artistas conocidos o no sino a filósofos, intelectuales o pensadores. Pero no. Este tema lo están decidiendo los marketineros. Lo discuten el señor Puig Picard y el señor Joseph Chias. A ellos se les encargó que nos dijeran, tal vez, la imbecilidad más grande que podamos escuchar desde el punto de vista cultural.

Lo dice Puig Picard, clarísimo, en el Diario Perfil hace dos meses. "Ustedes no saben dónde van; Buenos Aires no tiene sentido ni destino. Ustedes necesitan didáctica. Ustedes necesitan marketing. Sin marketing ustedes no van a ningún lado. Buenos Aires no sabe para qué vive culturalmente".

Por un lado tenemos la decisión de la Jefatura de Gobierno de pasar Industrias Culturales al Ministerio de Producción. Por otro, la Ley de Cultura. Ahora tenemos la Ley de Mecenazgo con esta falacia que, entiendo, es un juego muy peligroso; primero, porque considera traspasar un monto muy importante alrededor de 65 millones de pesos- al capital privado, para que ese capital privado, a través de un consejo, designe quiénes van a ser los patrocinadores o beneficiarios, los receptores elegidos por el capital; no ya por el Ministerio de Cultura.

Luego viene algo que no quisiera abordar en este momento: el Fondo Metropolitano de Cultura, que significa tomar lo que fue el viejo Fondo de Cultura Buenos Aires, y apropiárselo a través de un consejo.

En síntesis, vamos a asistir a lo siguiente: los tres partidos mayoritarios -y sería bueno que lo escuchen con un poco más de atención y respeto- tienen que hacerse cargo de una vez por todas que, lo que han hecho, fue abalanzarse sobre la caja de la cultura. Han ido a buscar la caja de la cultura. ¡No han discutido ideas! ¡No han discutido proyectos culturales!

Acá nosotros asistimos, hace pocos meses, a la sesión más bochornosa de toda la historia de la Comisión de Cultura. Se peleaban para ver quién era autor del proyecto que iba a salir y si el de Fondo Metropolitano o el de la Ley de Mecenazgo. Se rasgaban las vestiduras para ver quién iba a ser el que figuraba. No se discutió una sola idea, y yo ya lo dije dos veces. La única persona que trató de esbozar un par de discusiones sobre algún tema cultural fue la diputada Urdapilleta. Lo que más se escuchó fue: "el proyecto es mío", "quedamos en otra cosa", "esto fue un arreglo", "esto fue un acuerdo". Vean el acta.

Más allá de mi anécdota, los tres partidos mayoritarios se abalanzaron sobre la caja de la cultura. Y, ahora, tenemos un proyecto todavía peor; mucho peor, porque, además de todo esto, está planteándose algo que, además de ser anticonstitucional, obviamente, es harto peligroso: al Ministerio de Cultura ya casi no le va a quedar nada. Lo han desguazado. Pues bien, esto no es todo. También aparecen cuatro proyectos del macrismo que plantean concretamente que se hagan cuatro entes autárquicos: uno, con el Centro Cultural Recoleta; otro, con el Centro Cultural San Martín; otro con el Teatro San Martín y otro, con el Teatro Colón.

Ésta es una buena forma de desguazar el Ministerio de Cultura y de apropiarse de las cajas políticas, hacer clientelismo político, y que el Ministerio de Cultura deje de tener absolutamente todo tipo de injerencia en la política cultural de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Y quién lo va a manejar? Lo van a manejar a través de los partidos políticos; lo van a manejar a través de consejos nombrados por gente que tiene que ver con la influencia que se presume que van a tener los partidos políticos para el año que viene. Ya se está previendo de qué manera se van posicionar para manejar la cultura.

Eso no lo han hecho con ningún otro sector; lo han hecho con la cultura. ¡Han ido a buscar y a pelearse por la caja de la cultura, a desguazar el Ministerio de Cultura! ¡¿Para qué, por qué, señores!? ¡Esto es una vergüenza! ¡¿No se han dado cuenta de que se han abalanzado sobre los fondos; que se están peleando por la caja!? ¿Esta es la elección con la que vamos a salir ahora nosotros a discutir la cultura en la Ciudad de Buenos Aires?¿De eso vamos a hablar? ¿De qué cultura vamos a hablar? ¡Si lo que se hizo a través de los partidos mayoritarios es "vos me votás mi mecenazgo y yo te voto a vos el Fondo Metropolitano", y los dos le votan al otro la Ley de Cultura! Es un buen triángulo, encabezado por el Jefe de Gobierno que rompe la industria cultural y la entrega a producción. ¡Dejémonos de joder! ¡Esto es una barrabasada, una locura, una barbaridad monstruosa! ¡De qué vamos a estar orgullosos nosotros! ¿De este proyecto? ¿De estos proyectos?

Piénsenlo. Es una vergüenza decir esto en la calle: que los partidos mayoritarios se han ocupado nada más que de las cajas de la cultura. Y ahora tienen cuatro proyectos más para arrancar a cuatro organismos culturales que manejan concretamente 100 millones de pesos. Perdón, me olvidaba: El Teatro Colón, el Teatro San Martín, el Centro Cultural San Martín y el Centro Cultural Recoleta. ¿Son 100 millones de pesos para ganárselo quién? ¿Para distribuírselos entre los partidos mayoritarios? Vos me nombrás y yo te nombro. Entonces, que no haya Ministerio de Cultura; que no haya Estado, porque esto es el paso anterior a la privatización o a la tercerización de la cultura, y ustedes lo saben; hacia ahí van y eso es lo que están buscando.

Tenemos que hablar concretamente de algo más en dos minutos. ¡Miren lo que está haciendo la televisión! ¡Miren lo que saca Clarín hoy! Ya está elegido el sistema americano para la televisión de alta definición. Miren lo que está diciendo la publicidad. ¡Ya no quiere "bancarse" más la tanda! ¡El capitalismo no aguanta la tanda! ¡El capitalismo quiere ser el producto! Entonces, hace "numeral 15", hace "la vida te despeina", contrata grandes plumas. Entonces, si a un escritor le va a pagar un sponsor, ¿para qué quiere público? ¿Para qué quiere rating, si le va a pagar el sponsor?

¿Vieron lo que pasó con el rock? ¿Han visto algún título que no esté encabezado por el nombre del producto? Ya es Pepsi Music, ya es el Quilmes Rock, el Personal Fest. Todo está encabezado por un producto y también los mismos guiones y los mismos contenidos. El capitalismo dice: "No me banco la tanda, yo quiero ser el protagonista". Pero el protagonista es el producto.

Con ese ejemplo ustedes le van a entregar la marca Buenos Aires y el mecenazgo a ese capitalismo, a esa burguesía, que está haciendo el advertising, por un lado, de que la publicidad es experiencial, semántica, sensorial...

Sr. Presidente (Rabinovich).- Señor diputado: le pido que vaya redondeando su exposición.

Sr. Bidonde.- Ya termino, señor.

Además, es un capital extranjero; ni siquiera es argentino. Porque si hablaran en nombre de todo lo que se llenan la boca cuando dicen que hay que tener realmente algo argentino y recuperar la identidad, ¿me pueden explicar ustedes quién le dio identidad a la cultura argentina? Van a ver cuando venga el resultado del plan de marketing turístico que acaba de hacer el gobierno: los famosos traders. No recomiendan la cultura. recomiendan el tango, recomiendan el fútbol, recomiendan otras cosas. Pero cuando le preguntan a la gente qué fue lo que primero recibió de Buenos Aires, responde "la cultura".

Díganme una palabra que representa a Buenos Aires: la cultura. No lo ofrecen pero lo adquieren. ¿Quién la hizo? ¿Los empresarios comerciales? ¿La hicieron los empresarios de la industria del entretenimiento? No, la hicieron los artistas, los creadores, los poetas, los auténticos artistas que de verdad se mataron trabajando por nada. Por eso fue tan importante crear, ahí sí vamos a elogiar al Bloque del Sur, porque nosotros sí nos ocupamos dos años de trabajar con la Ley de Teatros Independientes para 160 salas y que no tienen ninguna finalidad de lucro. Ese es un ejemplo. Y no tengo ningún tipo de falsa modestia para hacer un elogio de nuestro bloque. Nos acompañó la diputada Polimeni, pero nadie más porque ahí no quieren meterse, para hacer el laburo sucio, para estar todos los días con la gente; no. Cuando se arma la Ley de Ferias no quiere ir nadie. Vamos dos boludos, nada más, a las sesiones. Para meter las patas en el barro; ahí no van. Van a la caja, van al fondo, van a lo clientelar. Ésa es la cultura con la que van a salir a hacer sus campañas de aquí en adelante. Gracias.

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: en principio, estoy un poco preocupado porque coincido demasiado con el diputado Bidonde.

La verdad es que cuando llegó el despacho a la Comisión de Presupuesto -por tratarse de fondos tenía que emitir su opinión- proveniente de la Comisión de Cultura entendí que había consenso mayoritario y que no debía darme la posibilidad como presidente de la comisión de no poner en tratamiento el tema, sino que me obligaba, o a quienes tenían ese consenso, a tratarlo. Por eso es que pusimos el despacho a consideración de la Comisión de Presupuesto, para adherir o fijar otra posición. Realmente no quise apelar a la herramienta de no ponerlo en consideración porque, precisamente, la mayoría estaba expresando que quería que hubiera en la Ciudad de Buenos Aires una Ley de Mecenazgo.

El problema es que firmé junto con las diputadas Centanaro y Bergenfeld un despacho que proponía el archivo de las actuaciones, sinceramente no porque no haya cosas que se puedan revisar, sino porque quería que tuviéramos el debate que estamos llevando adelante lamentablemente con poco diputados, sobre el fondo de la cuestión.

La verdad es que es una oposición conceptual, en mi caso, a la mal llamada -para mi gusto- "Ley de Mecenazgo". En primer lugar, porque me parece que el contenido fuerte de esta ley es una renuncia del Estado a planificar políticas públicas, en este caso la política pública de la cultura. Hay un condicionamiento del gasto que realiza el Estado, de los fondos que dispone a partir de darle un privilegio a determinados contribuyentes, para determinar cómo se gastan sus impuestos; lamentablemente, sus impuestos no son de ellos, sino del Estado y de todos los ciudadanos; y son de ese Estado que se organiza y determina quiénes son sus autoridades; y en la Argentina, gracias a Dios, se decide electoralmente. Es decir, es la ciudadanía en su conjunto la que decide quiénes conformarán el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo y cómo se asigna, se gasta y se determinan esas políticas públicas. Transferir esa obligación, de alguna manera me parece que es en el fondo delegar la responsabilidad primaria del Estado. Me pueden decir que es muy poquito. Pero les pregunto: en 2002 en plena crisis de la Ciudad y del país, el 1,5 por ciento de los ingresos brutos hubiera representado 45 millones de pesos. ¿Les parece que en 2002 tendríamos que haber limitado la decisión política y haber destinado esos 45 millones de pesos para fomentar la creatividad cultural y artística?

- Ocupa la presidencia su titular, el diputado De Estrada.

Sr. Olmos.- Por eso, no podemos encorsetar la decisión del Estado cuando tenemos la obligación como políticos y como dirigentes que nos creemos de esta ciudad, de fortalecer el Estado; y no debilitarlo poniéndonos a encorsetar la decisión del Estado en cuanto a sus políticas públicas, sean culturales o no: creo que es un error estratégico.

Además, se confunden conceptos. Se habla de benefactor como de aquél privado que decide gastar parte de sus ingresos, en este caso, en políticas culturales. Y el benefactor, en realidad, es el Estado. El que destina los fondos es el Estado. El privado pone sus impuestos, no su dinero.

Entonces, quisiera tener la misma libertad para poner mis impuestos en determinadas políticas. La verdad es que nosotros podemos hacerlo. Por eso, reivindiqué las facultades que, como Legislatura, tuvimos para modificar el presupuesto original que había mandado el Poder Ejecutivo, porque a nosotros nos legitimó el pueblo con su voto, y nos dio estas atribuciones, que no las tienen los simples contribuyentes o a las simples empresas. Éstas no tienen un poder especial; no hay una categoría de contribuyente mayor para los que quieran ser benefactores o patrocinantes del resto del común de los ciudadanos. No existe esa categoría. De alguna manera, estamos poniendo a los demás ciudadanos en una disminución de su capacidad. No quiero equivocarme, pero creo que el latinazgo para definir esta situación es capita diminutio.

La verdad es que no coincido en que sean benefactores, porque el benefactor es el Estado. También hay confusión en cuanto a quién es el beneficiario. Por supuesto, beneficiario es el artista que es promocionado y apoyado, pero no a partir de una decisión absolutamente autónoma del Estado en su política pública, sino a partir de la decisión de un privado.

Entonces, deberíamos llamar a aquellas empresas que se asocian a una imagen de un artista reconocido, seguramente formado en escuelas de arte subvencionadas por el Estado de la Ciudad de Buenos Aires. Estas empresas apoyan al producto final, porque seguramente no promocionarán a los nuevos y jóvenes artistas, sino que buscarán asociar su imagen de empresa a una imagen de excelencia cultural.

Entonces, me pregunto: ¿no es el beneficiario, la empresa que, con sus impuestos, en lugar de pagar publicidad directa, asocia su imagen a artistas reconocidos de la sociedad y cultura de la ciudad de Buenos Aires? Me parece que de esta manera se trastocan los términos. Los conceptos de beneficiario y benefactor, para mi gusto, están muy mezclados.

Por último, señor presidente, creo que Mecenas, allá por el año 70 antes de Cristo, en las épocas de Octavio, en su apoyo a Vigilio y a Horacio, no debe haber pensado que usarían su nombre para promocionar sus empresas y ganar prestigio social con la plata de los tributos, y no con sus propia fortuna.

Tampoco creo que los Medici en la Florencia Renacentista hubieran querido quedar en la historia, para que después vengan otros a usar su nombre y el prestigio de decirse Mecenas y poner la plata para tener prestigio social. En realidad, las empresas deberían estar pensando en la responsabilidad empresarial, en los momentos de crisis y en cómo apoyan al país y no en tratar de sacar una ventaja a partir de la reducción de impuestos. (Aplausos).

Sra. Michetti.- Pido la palabra.

Señor presidente: es difícil hablar después de las intervenciones de los diputados Bidonde y Olmos, cada uno posiciones absolutamente contrarias.

De todos modos, quiero hacer una acotación muy breve. Considero que las posiciones que se han planteado con anterioridad, definitivamente, tienen que ver -tal como dijo el diputado Olmos- con una postura filosófica profunda de diferencias en la concepción de la política pública o del rol del Estado. En ese sentido, sí coincido. Pero no coincido en la acusación del diputado Bidonde cuando dijo que en realidad aquí hay una obsesión o una corrida hacia las cajas de la cultura. Creo que éstas fueron las palabras que utilizó. De esta manera, marcó esta posición que nosotros defendemos como una posición ligada a cosas oscuras, negociados o cuestiones ligadas a la corrupción. La crítica que hizo sonó de este estilo. Definitivamente no coincido con esto.

Nosotros tenemos posturas, probablemente distintas desde lo ideológico, pero de ninguna manera nuestra postura, en este caso, tiene que ver con estar tratando de sacar dinero del Estado para beneficio de alguien en particular. Quería dejar aclarado este punto.

Lo que consideramos fundamental en la Ley de Mecenazgo es lo que otros países modernos, civilizados e incluso con posturas políticas de Centro, Social Demócratas, también han hecho con sus propias normativas: estimular la producción cultural, haciendo una mancomunión pública y privada para estimular mutuamente los dos sectores.

Nuestra postura política respecto de la concepción del Estado no es la exclusión de una cosa o la otra, sino el trabajo conjunto de la sociedad, entre el sector privado y el público, de una manera transparente, correcta y razonable, siempre con el interés público del ciudadano de por medio, por supuesto.

La Ley de Mecenazgo potencia el trabajo conjunto del sector público con el privado y además, en este caso, le da un estímulo particular a una de las actividades más importantes de una sociedad: la cultura. La actividad cultural le agrega valor a una sociedad, le da identidad, la enriquece, suma; y todos sabemos que es una de las más importantes que desarrolla el hombre en una comunidad.

Esta es nuestra postura que, evidentemente, es distinta desde lo ideológico. No tiene ninguna otra obsesión detrás, más que la de promover proyectos y actividades culturales, la creatividad, el arte y, además, la de hacerlo en forma conjunta, entre el sector público y el privado, sin excluir a nadie y sin que sea otra de las típicas posiciones de enfrentamiento que a nuestro país le han hecho tan mal.

Para terminar, quiero nombrar a los asesores que trabajaron en este proyecto de ley. También quiero marcar la buena predisposición, como decía la diputada De Anchorena, de los autores de los distintos proyectos a hacer algo mancomunado, sin priorizar unos sobre otros.

Los asesores que han trabajado son los siguientes: Martín Mura, del diputado Santilli; Laura Orsi, de la diputada Saya; Micaela Silinger, de la diputada Polimeni; Santiago Sanz, de la diputada Varela; Evelina Gollman, de la diputada Majdalani; Pedro Dell Heyes, de la diputada Urdapilleta; Facundo De Almeida, de la diputada De Anchorena; Guillermo Fuentes Rey, del diputado La Porta; Mónica del diputado Farías Gómez y Elizabeth Leites, del diputado Herrera Bravo.

Por otro lado, en el caso de nuestro espacio político, agradezco el trabajo del señor Ignacio Liprandi, que es uno de los responsables de la Fundación Crear y Crecer y a al señor Pablo Batalla, que es el gestor cultural.

Sra. Baltroc.- Pido la palabra.

Señor presidente: en realidad, adhiero prácticamente a la mayor parte de lo expresado por el diputado Olmos, sobre todo al fondo de la cuestión.

Este proyecto de ley, tal como estaba planteado originalmente en el despacho de mayoría, sin duda constituía una entrega total de facultades del Estado al sector privado y una negación por parte del Estado de recibir fondos que deberían estar orientados a otras políticas. Habitualmente, para discutir un millón de pesos para viviendas, tenemos que hacer un debate monumental y tal vez, con este proyecto, estemos derivando muchos otros millones a iniciativas absolutamente privadas.

La verdad es que voy a acompañar el consenso que se logró por una simple razón: creo que las diputadas Urdapilleta y Polimeni trabajaron fuertemente para cambiar el sentido original de la propuesta. Considero que se ha atenuado mucho lo que se buscaba en el proyecto original, que no comparto desde el punto de vista político e ideológico.

Voy a acompañarlo por eso: porque creo que estas dos diputadas -y las nombro porque creo que han trabajando en el sentido que he planteado- se han preocupado por el tema, han intentado que salga algo coherente y que podamos compartirlo, a pesar de los reparos que nos produce la propuesta original. Voy a acompañarla con mi voto simplemente por ese motivo; también, porque reconozco que vale la pena el intento de las diputadas por mejorar esto.

Sra. Polimeni.- Pido la palabra.

Señor presidente: no iba a volver a hablar nuevamente, pero simplemente lo voy a hacer porque algunos diputados que se han referido a este tema -por quienes tengo el mayor de los respetos- han manifestado algunas posiciones que, en parte, comparto, pero sobre las que creo que existen algunos errores o falacias conceptuales de base que sería interesante debatir muy brevemente.

Una de las razones por las que no quería que este proyecto llegara de esta manera al recinto fue que tenía la intención -desde hace tres años- de que finalmente nos saliéramos de las falacias del sentido común con las que este tema se había tratado, tanto en la Cámara de Diputados de la Nación como en otros ámbitos; es decir, que nos corriéramos de ese lugar y pudiéramos discutir esta cuestión por fuera de él. Digo esto, entendiendo que se trata de una ley de promoción de la cultura -comparto esta concepción- en la que no existe una disyuntiva -o por lo pronto no debería haberla- entre la esfera de lo público y la de lo privado. ¿Por qué no existe esa disyuntiva? Porque, en realidad, no debería tratarse de una concepción -y creo que quizás hubo un fracaso por parte de algunos de nosotros en lograr transmitir esto a muchos de los diputados o lograr que se viera efectivamente en la letra de la norma- de que es la empresa la que se beneficia con esta situación; debería existir una concepción en la que ni siquiera se trata del contribuyente, sino del ciudadano relacionándose con el proyecto cultural más concreto, en la cotidianeidad, para ser cómplice del movimiento cultural de la ciudad. Me parece que ése es el tema de fondo: cómo hacer para acercar al ciudadano a la movida cultural de la ciudad, desde un lugar en el cual no solamente va a ver un espectáculo, sino que además se siente parte de él dando desde el lugar que puede; no evadiendo su responsabilidad impositiva ante el Estado ni el Estado evadiendo su responsabilidad. Quienes me conocen saben que soy una convencida del rol protagónico que debe tener el Estado en la política, específicamente en sociedades como las latinoamericanas en las que hay tanta gente fuera del sistema.

No creo que esa sea la discusión. Creo que la discusión pasa por acercar al ciudadano a la cultura desde un lugar en el que se sienta cómplice de lo que pasa. Y me parece que es en ese sentido que nosotros intentamos, durante estos tres años, dar esta discusión.

Hubiera querido -incluso el proyecto que presentamos originalmente caía en algunos de estos errores- que el concepto de "benefactor" fuera distinto -esto lo comparto con el diputado Olmos-; que algunas concepciones relacionadas con desgravaciones impositivas o pagos a cuenta se cambiaran y que, incluso, hasta los argumentos del proyecto fueran distintos.

Si efectivamente aprobamos la norma -más allá del proceso por el cual llegó hasta esta instancia-, les pido que hagamos un esfuerzo para seguirla de cerca y que en su aplicación hagamos que logre este objetivo y el espíritu que he señalado. Creo que en su aplicación esto es posible. Si efectivamente el Ministerio de Cultura de la Ciudad entiende el espíritu de la norma y si nosotros controlamos y hacemos que el ciudadano también se comprometa con este tipo de lógica, no tendré dudas de que efectivamente este va a ser un régimen de promoción cultural y que la gente va a sentir que hace su aporte a la movida cultural de la ciudad desde un lugar muy cercano. De esta manera, vamos a lograr el objetivo de que paulatinamente ni siquiera sea necesario el incentivo, porque la gente va a querer hacer su aporte simplemente porque cree que la plata llega al lugar al que tiene que llegar y que las cosas funcionan como tienen que funcionar. Repito: para mí, esto no debería ser para nada una claudicación del Estado frente a la política cultural. Si es así, rediscutámoslo y hagamos las modificaciones necesarias al proyecto. Al contrario, tiene que ser una manera para que el Estado fortalezca esa relación como intermediario entre el ciudadano y la política cultural de la ciudad, a fin de que efectivamente la movida cultural que se haga naturalmente en esta ciudad -que, además, es nuestro orgullo a nivel latinoamericano- esté acompañada por cada uno de los ciudadanos, que somos parte de Buenos Aires.

Éste es el espíritu, y lo quería señalar más allá del discurso que voy a pedir que se inserte en la versión taquigráfica*.

Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra la diputada Suppa.

Sra. Suppa.- Señor presidente: dado que sé lo que han trabajado y la intención que han tenido las diputadas Polimeni e Inés Urdapilleta, voy a acompañar este proyecto en general. No pude leer y ver bien las modificaciones, pero no soy ignorante de cómo se realizan los espectáculos; de hecho, los sponsors se producen y se piden para poder armar la movida cultural en la Ciudad de Buenos Aires, y realmente muchas veces debiéramos darle algún nivel de cordura a lo que es la movida cultural de esta ciudad.

Esta Legislatura estaba destituyendo a un Jefe de Gobierno y, en esta ciudad, se estaba realizando, por ejemplo, el Quilmes Rock. Por eso, se nos producen algunas dudas con relación a qué es cultura. Quizás, en algún momento debiéramos dar ese debate; el debate de un término que deriva del latín: cultura es todo lo que hacen el hombre y la mujer, lo que modifican, lo que promueven, lo que promocionan y tratan de exhibir.

Coincido con lo que planteaba mi compañero, el diputado Juan Manuel Olmos, sobre quién impone las condiciones y de qué modo, porque muchas veces es el mercado el que impone las condiciones, con lo cual nosotros no estamos de acuerdo. Y si las condiciones las imponen las empresas, no estamos de acuerdo. Y si es el Quilmes Rock, tampoco estamos de acuerdo con que sea eso, sino con que esta Legislatura realmente busque aquellos espacios para que los jóvenes puedan expresarse a través del rock. Y si Quilmes quiere promover alguna cuestión, que no sea para los jóvenes, porque realmente era una locura: estábamos destituyendo a un Jefe de Gobierno por lo que había pasado justamente en un boliche, y en la Ciudad de Buenos Aires se estaba produciendo el Quilmes Rock. Ahora, para disimular un poquito, se llamará Pepsi Music o no sé cómo se llamará, porque no sé inglés.

Sé que han trabajado muchísimo; sé cómo se producen y se llevan adelante los espectáculos porque, de hecho, se hace. No es que estamos hablando de una novedad y estamos imponiendo una cuestión, porque son cosas que se hacen. En cualquier lugar vemos los sponsors: por debajo de cualquier producción, afiche o aficheta están quienes producen y qué empresas acompañan.

Así que voy a acompañar la promoción de la cultura y voy a acompañar en general este proyecto, pero entendiendo lo planteado por el diputado Juan Manuel Olmos y también por el diputado Bidonde, con quien coincido casi en el 80 por ciento. Esta Legislatura conforma las comisiones que quiere. Hace tres años que estamos intentando formar una comisión para ordenar la venta callejera, para lograr la modificación de la ordenanza referida a los artesanos y manualistas, para solucionar el tema de la Plaza Cortázar y otros asuntos. Es verdad: esta Legislatura no ha podido o no ha querido convocar a la conformación de una comisión que trabaje con total seriedad estos temas.

Simplemente, quiero decir que no voy a irme por las ramas; realmente me pone un poquito nerviosa que solamente toquemos algunos temas y otros no. Quiero decir por qué voy a acompañar el proyecto en general: porque conozco las intenciones de las diputadas preopinantes.

Me gustaría que el Estado maneje bien los fondos públicos y que entienda que la cultura no es solamente la industria cultural, sino que es todo; y que tenga en cuenta qué le pasa a nuestros jóvenes, a las familias, a los vecinos, a las vecinas, a los que viven solos -porque en esta ciudad hay mucha gente que vive sola-, y que no promueva solamente el tango porque es de venta en Japón, sino que promueva todo lo que se produce en la ciudad.

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: como de alguna manera fui aludido por la diputada Polimeni, quiero aclarar que entiendo que no es una guerra entre lo privado y lo público; tampoco lo planteé de esa manera. Simplemente digo que, cuando hay impuestos promocionando actividades, hay una renuncia del Estado a determinar en qué se gastan esos recursos; y, justamente, ahí hay una intromisión de lo privado por sobre lo público.

Tal como dije antes, algunos pensarán que un poquito no hace mal, pero depende con qué asiduidad se usa lo poquito.

A diferencia de la diputada Suppa, no lo voy a acompañar en general, porque no estoy de acuerdo conceptualmente con el mecenazgo y con esta política pública que vamos a votar. Sin embargo, por el esfuerzo y el trabajo por mejorar lo inevitable, fundamentalmente, de las diputadas Urdapilleta y Polimeni -existían los votos para lo contrario-, voy a acompañar ese acuerdo y ese consenso en particular.

Sr. Santilli.- Pido la palabra.

Señor presidente: voy a ser muy breve, porque creo que ya se ha dicho mucho.

Quiero insertar mi discurso en la versión taquigráfica, no sin antes aclarar algunos puntos acerca de cuál es mi visión. *

Comparto bastante lo que planteó la diputada Suppa. A pedido de algunos diputados le agregamos una redacción: una limitante que tiene que ver -si no me equivoco- con bebidas alcohólicas y tabaco.

Este proyecto, en su Artículo 19, también tiene una limitante: establece el 50 por ciento del monto de financiamiento efectuado; si no me equivoco, esto también lo planteó la diputada Inés Urdapilleta. Con lo cual, hoy tenemos una doble traba o un doble mecanismo para que no sucedan este tipo de cosas.

Me parece que el mundo está yendo hacia un lugar, y el Estado no puede ser ajeno a esto.

La Ciudad de Buenos Aires fue la capital de la cultura hace cincuenta años; y hoy, como dijo el diputado Bidonde -más allá de no compartir su discurso-, se la sigue conociendo como la capital cultural. Más allá de toda la inserción cultural que tenemos en nuestra ciudad y en nuestro país, hemos perdido mucho terreno; no respecto de países supereconómicos o de mercado, sino de países como Brasil, Chile o España, que hasta han modificado sus leyes de mecenazgo, producto de lo que, correctamente, decía la diputada Polimeni. Controlemos, veamos que se cumpla, avancemos en esa dirección y, si es positiva y genera la relación de lo público-privado, que planteaba la diputada Michetti, analicemos y veamos qué es lo que tenemos que hacer hacia delante. Pero tengamos cuidado en no caer en algunos conceptos de la década del '90; por ejemplo, tengamos cuidado con el concepto de "caja única".

Creo que hay decisiones que no implican renunciamiento de los estados, sino decisiones políticas preactivas a favor de una discusión de Estado. Digo esto, porque cuando uno ve la discusión en el mundo moderno "capitalismo versus capitalismo" en donde está el capitalismo de mercado, esto supone que el derrame lo hace todo -década del '90, discutamos esa época-; o el capitalismo renano de la Europa continental que plantea la discusión del Estado artífice y palanca motorizadora del crecimiento de una economía.

Me parece que con esta Ley de Mecenazgo -y lo voy a hablar en términos económicos- estamos discutiendo ese capitalismo, esa herramienta público-privada con la que podemos hacer y fortalecer el desarrollo económico de una ciudad, anque de un país.

Digo esto porque es verdad y no sabemos si a partir de hoy esta ley va a ser exitosa. Ésta es la intención de esta Cámara, como explicaba la diputada Michetti. Ésta es la intención de los diputados que avanzaron en un proyecto de mecenazgo -algunos muchos años, otros menos- pero, en definitiva, es el fruto del consenso.

¿Cuál es el espíritu? Que del ejercicio de lo público y lo privado de una decisión política puede no ser unánime. Sin embargo, en nuestro país, en agosto de 2005, por unanimidad de todos los bloques del Senado de la República Argentina se decidió que era una política de Estado para la Argentina. Pero no sólo por unanimidad de los senadores de nuestro país, sino por todos aquellos hombres de la cultura que participaron de esa sesión y que quedaron registrados en la versión taquigráfica, que son un montón y no lo voy a leer.

Considero que la discusión económica y la discusión de desarrollo están pasando por esos carriles. Lo discutí allá, hace un mes, cuando invitamos al que probablemente sea el alcalde Miami. Durante un año y medio estuvieron todos los vecinos de Miami planteando una inversión de 400 millones de dólares para el desarrollo de dos sectores culturales para Miami, porque se había quedado atrasada respecto de las principales ciudades del mundo, a pesar de ser una de las principales ciudades turísticas del mundo, pero que en lo cultural había caído violentamente y que necesitaba insertar ese debate para competir con otras ciudades y entrar en eso que en algún momento Andy Warhol planteaba con sus cuadros respecto del Miami post-moderno.

Más allá de las posiciones culturales absolutamente entendibles y las posiciones políticas y filosóficas de cada uno de los que estamos aquí, creo que éste es el espíritu de esta ley. Éste es el espíritu de una ley que está buscando que Buenos Aires continúe posicionándose como la primera ciudad latinoamericana cultural de toda la región; una ciudad en donde lo privado debe actuar; una ciudad a la cual estamos poniendo limitantes a aquel que va a patrocinar para que sólo pueda desgravar hasta el 2 por ciento del total del impuesto a tributar; y que se condiciona el Artículo 19, tal cual lo plantea la diputada Urdapilleta.

Pienso que éste es un desafío muy importante para la Ciudad de Buenos Aires y para el Consejo de Cultura. Aquí debemos evitar algunos casos que plantearon muchos diputados. En este lugar no debe actuar la política, sino la cultura, porque esta Ley de Financiamiento para Artistas y de Promoción Cultural está dirigida a ellos. No se trata de una discusión política de hacía donde deben ir los recursos, sino para promocionar a los artistas, al hombre de la cultura, a los eventos que refundan a nuestros artistas. Éste es el concepto que tenemos. Por supuesto, si no va en esa dirección, tendremos que discutirlo el año que viene y vamos a tratar de modificarlo en el sentido del espíritu que estamos planteando.

En Brasil, la Ley Rouanet ha hecho que se subsidien 800 millones de dólares anuales, producto del financiamiento de esta ley.

Chile multiplicó 20 veces el producto de las industrias culturales. 20 veces multiplicó a los artistas, a los culturales, a todos aquellos que funcionaban en Chile. 20 veces en 10 años.

Me parece que estamos ante un desafío. Analicémoslo, planteémoslo, veámoslo. Me parece que ésta es la discusión de consenso. Por eso, nosotros, señor presidente, vamos a acompañar este proyecto. Por eso hemos promovido este proyecto, y por eso creemos que con el proyecto -si bien puede ser mejorable, perfectible en un futuro- estamos frente a un desafío muy importante para la Ciudad de Buenos Aires y para nuestro país, que ya ha asumido ese rol en el Senado de la Nación en agosto del año pasado, por unanimidad. (Aplausos.)

Sr. Bidonde.- Pido la palabra.

Señor presidente: quisiera volver a insistir, brevemente en algo que no se toma en cuenta.

Sr. Presidente (De Estrada).- Le pido brevedad, señor diputado.

Sr. Bidonde.- Sí, claro.

Se trata de dinero público, no de dinero privado. Es mentira. Es producto de la plata con la que no pagan impuestos y, entonces, ellos deciden a través del consejo que sea. Pero es plata pública. Este es el concepto, la falacia, la mentira, la falsedad más absoluta: es plata pública; es plata del contribuyente respecto de la cual el privado decide a dónde va a través de un consejo nombrado por gente que responde a ese sector político con un concepto -y yo corrijo lo que decía la diputada Michetti- que ni se me ocurrió pensar, que es el de la corrupción.

Suelo decir esto muy frecuentemente: en tres años que hace que estoy acá creo haber nombrado la palabra "corrupción" dos veces. No aquí adentro; afuera. No nombro la palabra "corrupción", no la necesito para esto.

Hablo de una posición clientelar. Un partido o una persona se posiciona políticamente si promueve un proyecto. También un sector político o un sector de un partido político, lobby o como se la quiera llamar.

Tipos como Lito Nebbia, el gordo Casero, o el perro Posca o quien sea, cuentan en sus comienzos lo que significa trabajar con un productor.¿O vieron lo que les pasa a los escritores cuando editan su primer libro? ¡Los afanan! ¡Los roban ahora, acá, en la Argentina, afuera; los roban! No cobran un mango. Los productores y los editores los afanan.

A esa gente, a esos empresarios vamos a proponer a través de un mecanismo bastante descremado del Estado, les vamos a permitir que decidan que esa guita vaya donde el empresario quiera.

Los señores que promueven esto dicen claramente que el patrocinador pone publicidad. Yo elegiría al mejor artista. Y yo consigo publicidad, si soy patrocinante. Si soy benefactor, no. Con el 70 por ciento, no. Pero, con el 100 por ciento, yo consigo publicidad. Meto mi logo ahí.

Miren la gaffe que ocurrió con Alejandro Fantino en el mundial. Él decía, a las 4 de la mañana y en pedo, por supuesto, desde Alemania: "no puede ser que jueguen los tipos que son gordos como chanchos, como Ronaldo, que juegan como el culo".

Pero, las marcas piden que no los saquen del equipo. "No, porque él promociona una marca. No me jodan. Ponémelo en el equipo, aunque juegue como el culo. No importa". Entonces, la marca es más importante que el director técnico; es más importante que el planteo táctico del equipo.

Concretamente pregunto ¿por qué dejamos nosotros que esto ocurra acá?, y esto lo hemos discutido, señores; veámoslo francamente. En el año 2003 -ustedes saben que soy medio obsesivo con los números, gracias a un gran asesor que tengo, que es Gonzalo Guilardes , teníamos el 4,37 por ciento del presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy tenemos el 3,14. Bajó 30 por ciento el porcentaje que corresponde a cultura. ¿por qué lo dejamos bajar?

Vuelvo a preguntar ¿por qué queremos desguazar al Ministerio de Cultura?

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado...

Sr. Bidonde.- Ya termino, señor.

Están dejando que desguacen al Ministerio de Cultura. Se la agarran con la pobre cultura, y la van a manejar los partidos políticos o los privados. Piénsenlo; es una batalla mucho más profunda.

Termino con esto: Pro Teatro: la entidad más democrática y más autogestiva, nació en el 2000 con un millón de pesos. Este año tenía 1.630.000 pesos, gracias a que la Comisión de Presupuesto escuchó algo y le aumentó 100 mil pesitos; pedíamos 2 millones.

Piénsenlo bien. Acabamos de legalizar 160 teatros independientes. Va a haber una explosión al legalizar el sistema de teatros independientes, que son los tipos que han producido la renovación cultural más importante en la escena latinoamericana y, por qué no, europea -no digo americana-; esa gente lo hace desde sus catacumbas, desde sus lugares en donde pueden hacer espectáculos para 300 espectadores pero los hacen para 30 -no sé si alguno habrá ido al espectáculo de Bartolo Bartís, de Lorenzo Quinteros, de Rubén Szumacher. Esa gente, Proteatro, va a tener ahora una demanda extraordinaria. Les aumentamos 100 mil mangos. Dejémonos de joder, ¿por qué no les dimos 2 palos para acompañar y fomentar de verdad?

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: ...

Sr. Bidonde.- Sí, señor.

No tengo problema con que Grobocopatel , el sojero más grande del país, quiera sacar su guita del bolsillo. Miren lo que hizo Konex: 30 empresas ponen guita, no joden a nadie, no le piden a nadie; pero en realidad sabemos a quién se lo piden, sabemos que después el MALBA, Constantini, va y arregla con el Estado y le dice "quiero este terreno", "dejáme construir con el FOS más alto". ¿Qué está pidiendo Constantini del Estado? Si le dejan agrandar el museo, puede parecer rentable; de lo contrario, pierde plata. Entonces, no tiene vía directa, tiene por vía indirecta un beneficio. Entonces, el patrón y el privado siempre ganan.

Sr. Kravetz.- Pido la palabra.

Señor presidente: a pedido de los diputados de mi bloque, voy a ser más que breve.

Simplemente, me gustaría reflexionar sobre un par de cosas. En primer lugar, con relación al discurso encendido del diputado Santilli, cuando uno a partir de una política pública o de una ley hace que una actividad crezca 20 veces, cuando lo hace con plata del Estado o con plata que no llega al Estado, seguramente otra política pública del Estado va a tener 20 veces menos presupuesto. Eso es algo que el diputado Santilli no puede desconocer porque es contador y además es un excelente presupuestarista.

Sr. Presidente (De Estrada).- Señor diputado Kravetz: el diputado Santilli le solicita una interrupción, ¿se la concede?

Sr. Kravetz.- Sí, señor presidente.

Sr. Presidente (De Estrada).- Para una interrupción, tiene la palabra el diputado Santilli.

Sr. Santilli.- Le quiero aclarar que no es que deja de ingresar 20 veces al Estado. Simplemente, con el incentivo y con la autogeneración de la cultura se multiplicó 20 veces el accionar, pero no porque el Estado haya dejado de percibir 20 veces.

Quería aclarar esto porque tal vez me malinterpretaron o usted me entendió mal. No es que le deja de ingresar o que alguna actividad del Estado pierde 20 veces, sino que es la propia generación de la industria cultural, el producto bruto de ella misma, para ponerlo en términos económicos, lo que generó esa exponenciación.

Sr. Presidente (De Estrada).- Continúa en el uso de la palabra el diputado Kravetz.

Sr. Kravetz.- Señor presidente: en realidad, le agradezco al diputado porque me aclara mucho el concepto. Si hay una empresa que estamos promocionando a través de la patrocinante y la patrocinante deja de aportar al Estado un tanto por ciento, que no será de 20 veces pero sí un tanto por ciento, seguramente es un tanto por ciento que no ingresa para otra actividad de otra política pública del Estado. No será 20 veces menos, pero es un porcentaje que deja de aportar al Estado, porque no paga impuestos. Esto está claro.

Lo que estaba planteando el diputado Olmos, y ahí pone la señal de alerta, es que en realidad él entiende que el Estado está delegando o dejando que un privado le digite de cierta manera alguna política pública y lo prive de hacer otra política pública. Me parece que ésa es una buena señal de alerta y no debe ser interpretada como ir en contra del modelo actual o ser parte del modelo del ´90. Por el contrario, me parece que fortificar o pensar que hay herramientas que pueden tender a debilitar el rol del Estado merecen, por lo menos, una señal de alerta. Me parece prudente, en este sentido, que analicemos el tema, sobre todo porque si nosotros seguimos automáticamente algunas políticas que se implementan en el primer mundo, seguramente nos va a pasar como sí nos pasó en la década del ´90, que terminamos en la década siguiente con una crisis que llevó casi al 50 por ciento de la población de la República Argentina a vivir pésimamente mal. No me parece que por eso haya que copiar per se una política que parece aceptada en otro lado y que sea, naturalmente, para repetir en la Argentina. Por eso, señor presidente, estamos viendo cómo puede funcionar. Debemos tener cuidado y hemos puesto un alerta en relación al rol del Estado.

En particular, y esta no es una posición de bloque, voy a acompañar en general y pedirle a los diputados que esta sesión no sea olvidada con el tiempo y si el año que viene vemos que realmente ha perdido funcionalidad algún rol estatal por este tipo de leyes, que las revisemos y, en su caso, la deroguemos.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: simplemente, quiero señalar como autor del proyecto y creo que en nombre de todos los que hemos presentado proyectos en este sentido, que acepto el señalamiento del diputado Kravetz con relación el alerta que planteó el presidente de la Comisión de Presupuesto, así como el compromiso de revisar esta ley en caso de que no arroje los resultados esperados por todos aquellos que hemos impulsado este régimen de patrocinio, teniendo en cuenta, sobre todo, ejemplos de países del tercer mundo como Brasil y Chile, en los que la legislación fue revisada no una sino más de dos veces a fin de corregir errores que fueron cometidos en la primera sanción de las leyes.

Es que no solamente este sistema funciona en países del primer mundo como España o Australia, sino también en otros del tercer mundo que creo que todos los impulsores del proyecto hemos tomado como ejemplo como precisamente lo señaló el diputado Kravetz. En esos países se han introducido modificaciones a la luz de ajustes que fueron necesarios o por fallas en el funcionamiento.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar en general el despacho de mayoría, tal como se ha propuesto.

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: solicito permiso al Cuerpo para abstenerme.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la autorización a los diputados para abstenerse.

- Se vota y resulta afirmativa.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar en general, mediante el sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Baltroc, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Estenssoro, Failde, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Parada, Peña, Pérez, Polimeni, Rabinovich, San Martino, Santilli, Smith, Suppa, Varela, Velasco y Zago.

- Se registran los siguientes votos negativos: Bidonde y Moresi.

- Se registra la abstención de: La Ruffa, Olmos y Talento.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: 44 votos emitidos; 39 a favor, 2 en contra y 3 abstenciones.

En consideración en particular.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: propongo que los artículos desde el 1° al 18 se voten en conjunto, porque no se han propuesto modificaciones; la primera modificación es al artículo 19.

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: sin ánimo de complicar la votación, quiero hacer una consulta respecto del Artículo 7° que dice: "El Consejo está integrado por seis (6) miembros permanentes y tres (3) miembros alternos, designados de la siguiente forma: un (1) Presidente propuesto por el Ministerio de Cultura y designado por el señor Jefe de Gobierno; dos (2) miembros propuestos, uno (1) por el Ministerio de Cultura y uno (1) por el Ministerio de Hacienda y designado por el señor Jefe de Gobierno...".

Me parece que el señor Jefe de Gobierno está por encima del Ministro de Cultura. Por lo tanto, tendría que decir: "..un (1) Presidente propuesto por el señor Jefe de Gobierno.." o directamente por el Poder Ejecutivo. Podría ocurrir que el Jefe de Gobierno no estuviera de acuerdo con la propuesta del Ministerio de Cultura. En ese caso, ¿no la acepta? ¿Qué hace Cultura en ese caso?

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: en el caso de los dos miembros propuestos -uno por el Ministerio de Cultura y otro por el Ministerio de Hacienda-, está claro que los tiene que designar el Jefe de Gobierno. Por ello, no hace falta la mención.

Sr. Presidente (De Estrada).- Lo mismo sucede con el presidente. Habría que poner "un presidente y dos miembros designados por el Jefe de Gobierno".

Sr. Herrera Bravo.- Podría ser la redacción que usted propone, señor presidente. Además, se podría agregar "uno, a propuesta del Ministerio, y otro a propuesta del Ministerio de Hacienda".

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: es una cuestión de forma. Lo decidirá el Poder Ejecutivo; por eso, es unipersonal. El que tiene la decisión es el Jefe de Gobierno. El Poder Ejecutivo designa un presidente y dos miembros.

Sra. Polimeni.- Pido la palabra.

Señor presidente: una posibilidad es la que señala el diputado Olmos. Otra, es dejar la redacción original y sacar "designado por el señor Jefe de Gobierno", tanto en el caso del propuesto por el Ministerio de Cultura como los dos miembros...

Sr. Presidente (De Estrada).- Por favor, repita su propuesta.

Sra. Polimeni.­- El primer párrafo se refiere a un presidente propuesto por el Ministerio de Cultura y designado por el Jefe de Gobierno. Propongo que se saque "y designado por el Jefe de Gobierno", tanto en este lugar como en el párrafo siguiente, en el que dice: "dos miembros propuestos, uno por el Ministerio de Cultura y uno por el Ministerio de Hacienda, y designados por el Jefe de Gobierno". Esto lo sacaría.

Sr. Presidente (De Estrada).- No puede ser, diputada. Alguien los tiene que designar.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: estamos de acuerdo con la propuesta del diputado Olmos.

Sr. La Porta.- Pido la palabra.

Señor presidente: creo que la propuesta del diputado Olmos sintetiza lo que, en definitiva, surge de la misma Constitución de la Ciudad Autónoma.

Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, sería un presidente designado por el Jefe de Gobierno y dos miembros designados por el Jefe de Gobierno. ¿Ésa sería la redacción?

Sra. La Ruffa.- Pido la palabra.

Señor presidente: si bien me voy a abstener en la votación, con relación a lo que acaba de mencionar el diputado Olmos, considero que el Artículo 8° tiene el mismo problema. El texto dice: "Los miembros del Consejo de Promoción Cultural durarán dos años en sus cargos". No son cargos. El Jefe de Gobierno los puede cambiar. Reitero: no son cargos, sino que integran el Consejo de Promoción Cultural.

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputada: le hago notar una cosa. Una duración es un principio de orden.

Sra. La Ruffa.- Pero, en vez de "los miembros...", podría ser...

Sr. Presidente (De Estrada).- La duración que sea. Es un principio de orden.

Se van a votar en particular los Artículos 1° a 18, con la modificación del Artículo 7°.

Se va a votar mediante el sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Estenssoro, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Olmos, Parada, Peña, Pérez, Polimeni, Rabinovich, San Martino, Santilli, Smith, Varela, Velasco y Zago.

- Se registran los votos negativos de los diputados Bidonde y Moresi.

- Se registra la abstención de las diputadas La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: de 41 votos emitidos, se registraron 37 a favor, 2 en contra y 2 abstenciones.

En consideración en particular el Artículo 19.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

El Artículo 19 quedaría redactado de la siguiente manera: "El 50 por ciento del monto de los financiamientos efectuados por los patrocinadores en virtud del presente régimen serán considerados como un pago a cuenta del impuesto sobre los ingresos brutos correspondiente al ejercicio de su efectivización. La reglamentación establecerá el proceso y la formalidades necesarias para la instrumentación de este beneficio".

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar en particular el Artículo 19, con la modificación propuesta por el diputado Herrera Bravo.

Se va a votar mediante el sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Olmos, Parada, Peña, Pérez, Polimeni, Rabinovich, San Martino, Santilli, Smith, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el voto negativo del diputado Bidonde.

- Se registra la abstención de las diputadas La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: de 39 votos emitidos, se registraron 36 a favor, 1 en contra y 2 abstenciones.

En consideración en particular desde el Artículo 20.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: el Artículo 20 no tiene modificaciones.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar en particular el Artículo 20, sin modificaciones.

Sr. Smith.- Pido la palabra.

Señor presidente: voy a proponer una modificación para el Artículo 20 pero, en primer lugar, quiero manifestar que este debate me ha parecido muy enriquecedor. Realmente las consideraciones del diputado Bidonde me han hecho reflexionar, porque me parecieron muy fundadas y atinadas.

Por lo tanto, para armonizar el rol del Estado con la participación privada -tal como varios colegas lo han señalado- me parece que así como en el Artículo 19 se establece para los patrocinadores que se baje el porcentaje de descuento del 75 al 50 por ciento, en el caso de los benefactores debería bajarse del 100 al 75 por ciento. De esta manera, estarían más armonizados los roles -tal como muchos colegas manifestaron- del Estado y de los privados.

Concretamente, propongo que en el Artículo 20, donde dice "100 por ciento", diga "75 por ciento".

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: con el respeto que me merecen el diputado preopinante y su punto de vista, quiero decir que la verdad es que acabamos de tomar conocimiento de esta posición y que, por lo tanto, no ha sido contemplada en el consenso al que se arribó para la sanción de esta ley.

Por lo tanto, insistimos con la redacción del Artículo 20 tal como está en el despacho de mayoría.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar en general, por el sistema electrónico, el Artículo 20 con el texto que figura en el despacho.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Enríquez, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olmos, Parada, Peña, Pérez, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el voto negativo del diputado Bidonde.

- Se registra la abstención de las diputadas La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se han emitido 34 votos: 31 a favor, 1 en contra y 2 abstenciones.

Queda aprobado el Artículo 20.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Proponemos una modificación al Artículo 21, que quedaría redactado de la siguiente manera: "A los efectos de acceder al beneficio establecido en los Artículos 19 y 20, el patrocinador o benefactor debe encontrarse al día con sus obligaciones tributarias para con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Además, deben acreditar que se encuentran al día con sus obligaciones impositivas, previsionales y laborales a nivel nacional, a cuyo efecto la reglamentación determinará la forma de acreditar tales extremos. Las inhabilitaciones y/o incompatibilidades...".

Sr. Presidente (De Estrada).- El proyecto dice "compatibilidades". Debería decir "incompatibilidades".

Sr. Herrera Bravo.- Aquí dice "incompatibilidades". Es correcto.

Sr. Presidente (De Estrada).- El proyecto está mal.

Sr. Herrera Bravo.- Ahora se corrige.

"Las inhabilitaciones y/o incompatibilidades se establecen a través de la reglamentación".

Sra. Polimeni.- Pido la palabra.

Señor presidente: teniendo en cuenta que estamos ajustados de quórum, le solicito al diputado Herrera Bravo que lea todos los artículos que van a ser modificados para que los votemos en conjunto.

Sr. Presidente (De Estrada).- No sé si eso va a hacer el tratamiento más rápido o más lento.

Diputado: ¿cuántos artículos va a proponer modificar?

Sr. Herrera Bravo.- Se agregan dos nuevos...

Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, sigamos con la votación.

Se va a votar el Artículo 21 por el sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Olmos, Parada, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Smith, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el voto negativo del diputado Bidonde.

- Se registra la abstención de la diputada La Ruffa.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se han emitido 36 votos: 34 a favor, 1 en contra y 1 abstención.

Queda aprobado el Artículo 21.

Sra. Urdapilleta.- Pido la palabra.

Señor presidente: estoy sentada en la banca del diputado Pérez. Por lo tanto, creo que en las votaciones de los dos últimos artículos, donde figura el diputado Pérez debe figurar mi apellido.

Sr. Presidente (De Estrada).- Muy bien: en lugar de Pérez, debe figurar Urdapilleta.

Tiene la palabra el diputado Herrera Bravo.

Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: no hay modificaciones para los artículos 22 a 28.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar por el sistema electrónico desde el Artículo 22 al 28 en conjunto.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Parada, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Smith, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

- Se registra la abstención de: La Ruffa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: 35 votos emitidos, 33 a favor, uno en contra y una abstención.

Por lo tanto, queda aprobado.

Corresponde considerar el Artículo 29.

Sr. Herrera Bravo.- El Artículo 29 quedaría redactado de la siguiente manera: "Los beneficios otorgados por el presente régimen que reciben los proyectos son compatibles con otros vigentes al momento de la promulgación de la presente ley o a crearse".

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar el Artículo 29 de acuerdo con el texto propuesto.

Se va a votar a través del sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olmos, Parada, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

- Se registra la abstención de: La Ruffa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: 32 votos emitidos, 30 a favor, uno en contra y una abstención.

Por lo tanto, queda aprobado.

Corresponde considerar el Artículo 30.

Sr. Herrera Bravo.- Aquí planteamos la inserción de un nuevo artículo a continuación del 29. El texto del nuevo artículo es el siguiente: "Los beneficios para los patrocinadores y benefactores que establece el presente régimen no son compatibles con otros otorgados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al momento de la promulgación de la presente ley.

Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, ese artículo pasaría a ser el número 30.

Sr. Herrera Bravo.- Correcto, señor presidente.

Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, corresponde considerar el artículo mencionado.

Se va a votar a través del sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Gramajo, Herrera Bravo, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Olmos, Parada, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Smith, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

- Se registra la abstención de: La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: 36 votos emitidos, 33 a favor, uno en contra y dos abstenciones.

Por lo tanto, queda aprobado.

El Artículo 30 pasaría a ser el Artículo 31, pero después vamos a renumerarlos.

Sr. Herrera Bravo.- El Artículo 30 no tiene modificaciones. El ex Artículo 31, que pasaría a ser 32, tiene modificaciones.

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: manéjese con los números actuales; después los vamos a modificar.

Sr. Herrera Bravo.- Correcto. Entonces, el Artículo 30 no tiene modificaciones.

Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración el Artículo 30.

Se va a votar a través del sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, La Porta, Lo Guzzo, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Parada, Peña, Polimeni, Santilli, Smith, Urdapilleta, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

- Se registra la abstención de: La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: 33 votos emitidos, 30 a favor, uno en contra y dos abstenciones. Se agregan los votos afirmativos de las diputadas Varela y Majdalani y del diputado Rabinovich.

Por lo tanto, queda aprobado.

Corresponde considerar el Artículo 31 actual.

Sr. Herrera Bravo.- El Artículo 31 quedaría redactado de la siguiente manera: "Los contribuyentes adheridos al régimen simplificado del impuesto sobre los ingresos brutos establecidos en la Ley 1477 pueden otorgar montos en virtud del presente régimen hasta el total de su obligación anual. Los demás contribuyentes no pueden otorgar montos en virtud del presente régimen por más del 2 por ciento de la determinación anual del impuesto a los ingresos brutos del ejercicio anterior al del aporte".

Sr. Presidente (De Estrada).- En consideración en particular.

Se va a votar a través del sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Araujo, Blasco, Borrelli, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Parada, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Smith, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

- Se registra la abstención de: La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: 32 votos emitidos, 29 a favor, uno en contra y dos abstenciones. Se agregan los votos de los diputados Amoroso y Enríquez y de la diputada Varela.

Por lo tanto, queda aprobado.

Corresponde considerar el Artículo 32.

Sra. Varela.- Pido la palabra.

Señor presidente: en la votación del Artículo 30 no figuró mi voto positivo.

Sr. Presidente (De Estrada).- Tiene la palabra el diputado Herrera Bravo.

Sr. Herrera Bravo.- La nueva redacción propuesta es la siguiente: "El monto total anual asignado al presente régimen mediante el cual los contribuyentes pueden efectuar el pago a cuenta de su obligación tributaria de conformidad con lo establecido en la presente ley no puede superar el 1,25 por ciento del monto total percibido por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en concepto del impuesto sobre los ingresos brutos en el período fiscal inmediato anterior".

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: propongo que en lugar del 1,25 por ciento sea el 1 por ciento. Me parece que representan muchísimo dinero 70 y pico millones de pesos.

Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: la verdad es que hemos discutido mucho sobre este punto. Desde distintas posiciones iniciales hemos arribado al 1,25 por ciento como posición de consenso. Por lo tanto, insistimos con la redacción propuesta.

Sr. Olmos.- ¿Se arribó a esa conclusión a partir de qué cálculo económico financiero?

Sr. Herrera Bravo.- Le voy a ceder la palabra al diputado Santilli, que es quien ha trabajado más este aspecto.

Sr. Santilli.- Lo hicimos aquí en el recinto, y era el 1,5 por ciento; algunos diputados plantearon el 1,25 por ciento, y acordamos eso. Recuerdo que fue casualmente cuando el diputado Borrelli estaba hablando; fue en el momento en que pidió que los diputados salieran de su banca.

Sr. La Porta.- Pido la palabra.

Señor presidente: en este caso, voy a compartir el criterio del diputado Olmos, atento a que todos estamos contestes de que lo que se está haciendo es experiencia respecto de este tema.

Por lo tanto, voy a solicitar autorización para abstenerme en la votación.

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado: ya está autorizado. Eso se votó anteriormente.

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: como presidente de la comisión, insisto en que si se fija el 1,25 por ciento, significarían recursos excesivos. Vuelvo a preguntar si existe alguna base científica o cálculo, o esto es "porque me piacce".

Sr. Cantero.- Pido la palabra.

Señor presidente: quiero decir dos cosas. En primer lugar, no me había dado cuenta, pero cuando votamos el Artículo 29, no figuraba mi voto positivo.

Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, lo agregamos.

Sr. Cantero.- Además, acompaño la propuesta del diputado Olmos.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar la propuesta del 1,25 por ciento...

Sr. Olmos.- Pido la palabra.

Señor presidente: tanto los integrantes de la comisión que presido como los de la Comisión de Cultura, proponemos el 1 por ciento. Después, si la propuesta no obtiene mayoría, que se vote la del 1,25 por ciento.

Sr. Presidente (De Estrada).- Si no tienen inconveniente...

Sr. Santilli.- Pido la palabra.

Señor presidente: no tengo problema. Lo que no conozco es la base científica del 1 por ciento, porque está la base científica del 1,25 y del 1,5. Si quiere, el presidente de la comisión puede plantear una propuesta.

Sr. Presidente (De Estrada).- Creo que se ha debatido suficientemente.

Por lo tanto, se va a votar a través del sistema electrónico el texto propuesto con el 1 por ciento.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Cantero, Centanaro, Di Filippo, Godoy, Gramajo, Kravetz, La Porta, La Ruffa, Olivera, Olmos, Parada, Polimeni, Rabinovich, Smith, Suppa, Talento, Urdapilleta y Velasco.

- Se registran los siguientes votos negativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Bidonde, Blasco, Borrelli, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Herrera Bravo, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Peña, Santilli, Varela y Zago.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación ha sido el siguiente: de 38 votos emitidos, se registraron 18 positivos y 20 negativos. Se agrega el voto en contra del diputado Enríquez. Con lo cual, esta postura no ha tenido la mayoría necesaria.

Por lo tanto, como se dijo anteriormente, se va a votar a través del sistema electrónico la otra propuesta, que es la del 1,25 por ciento.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Enríquez, Godoy, Herrera Bravo, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Peña, Polimeni, Santilli, Varela y Zago.

- Se registran los siguientes votos negativos: Bidonde, Centanaro, Di Filippo, Gramajo, Kravetz, La Ruffa, Olmos, Rabinovich, Smith, Suppa, Talento, Urdapilleta y Velasco.

- Se registra la abstención de: La Porta.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación ha sido el siguiente: de 36 votos emitidos, se registraron 22 a favor, 13 en contra y 1 abstención; el artículo no necesita 31 votos. Por lo tanto, ha sido aprobada la propuesta del 1,25 por ciento.

En consideración el Artículo 33, de acuerdo con la numeración actual.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: los artículos 33 y 34 se mantienen tal como están en el proyecto.

Sra. Polimeni.- Pido la palabra.

Señor presidente: a riesgo de que hayamos cometido un error de interpretación con relación a la mayoría necesaria para la aprobación del artículo, le solicito que usted interprete en este sentido, porque teniendo en cuenta que se hace una modificación sobre el aporte tributario, entiendo que necesitamos 31 votos positivos para poder aprobarlo.

En ese caso, voy a solicitar que se vote nuevamente y hago un llamamiento a aquellos diputados, como en mi caso, que acompañamos el 1 por ciento, para que votemos el 1,25 a fin de que la norma no quede sin artículo.

Sr. Presidente (De Estrada).- Si se considera norma tributaria, tiene razón, diputada. Yo no la considero una norma tributaria. Pero me parece prudente que una norma así, tenga efectivamente 31 votos.

Cuarto intermedio

Sr. Presidente (De Estrada).- Hacemos un breve cuarto intermedio.

- Es la hora 1 y 35.

- A la hora 1 y 36:

Reanudación de la sesión

Sr. Presidente (De Estrada).- Se reanuda la sesión.

En primer lugar, vamos a reconsiderar la votación anterior. Se requieren los votos de los dos tercios de los diputados presentes.

- Se vota y resulta afirmativa.

Sr. Presidente (De Estrada).- De acuerdo con lo que han convenido, se va a votar con el texto de 1,10.

Se procederá a la votación en forma electrónica.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Godoy, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Olmos, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Smith, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

- Se registra la abstención de: La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: sobre 36 votos emitidos, se han registrado 33 votos a favor, 1 en contra y 2 abstenciones.

Queda aprobado el Artículo 32.

En consideración los artículos 33 y 34.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: los artículos 33 y 34 quedan tal como están.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se van a votar los artículos 33 y 34, a través del sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Di Filippo, Enríquez, Godoy, Herrera Bravo, Kravetz, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Olivera, Olmos, Peña, Rabinovich, Santilli, Smith, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra la abstención de: La Ruffa.

Sr. Presidente (De Estrada).- El resultado de la votación es el siguiente: sobre 28 votos emitidos, se han registrado 27 votos a favor y 1 abstención. Se agregan los votos afirmativos de los diputados Polimeni, Destéfano, Cantero, Araujo, Mouzo, La Porta y Parada; el voto negativo del diputado Bidonde y la abstención de la diputada Suppa.

Quedan aprobados los artículos 33 y 34.

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: a continuación del Artículo 34, propongo que se incorpore un nuevo artículo, que diría lo siguiente: "No podrán acogerse a los beneficios fiscales de la presente ley como patrocinadores las personas físicas o jurídicas contribuyentes del Impuesto a los Ingresos Brutos, cuya imagen esté vinculada a bebidas alcohólicas y/o productos que contengan tabaco".

Sra. Suppa.- Pido la palabra.

Señor presidente: si me lo permiten, quiero agregar después de "bebidas alcohólicas y/o productos que contengan tabaco", la frase "ni la publicidad de medicamentos".

Sr. Herrera Bravo.- Pido la palabra.

Señor presidente: sí, en rápidas consultas con otros autores del proyecto, aceptamos la observación de la diputada Suppa.

Sra. Polimeni.- Pido la palabra.

Señor presidente: me parece que lo más correcto es que diga, simplemente, "medicamentos".

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Herrera Bravo: por favor, ¿puede leer nuevamente el artículo completo?

Sr. Herrera Bravo.- Sí, señor presidente. El artículo diría: "No podrán acogerse a los beneficios fiscales de la presente ley como patrocinadores las personas físicas o jurídicas contribuyentes del Impuesto a los Ingresos Brutos, cuya imagen esté vinculada a bebidas alcohólicas, medicamentos y/o productos que contengan tabaco".

Sr. Morando.- Pido la palabra.

Señor presidente: quiero hacer un pequeño comentario.

A continuación de esta ley, deberíamos tratar un proyecto sobre educación vial. Considerando que ésta es la última sesión ordinaria del año y que tiene cinco autores de diferentes bloques, les pido, por favor, sabiendo que mueren tres personas por día en Capital Federal...

Sr. Presidente (De Estrada).- Diputado Morando: ése es otro tema.

Sr. Morando.- Sí, pero como ésta es la última sesión ordinaria y quiero evitar el retiro final de los diputados, les pido que tengan en cuenta esto y permanezcan sentados.

Sr. Presidente (De Estrada).- Entonces, se va a votar el artículo nuevo que ha planteado el diputado Herrera Bravo.

Se procederá a la votación en forma electrónica.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, La Ruffa, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Olmos, Parada, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Smith, Suppa, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se han registrado 35 votos: 34 votos afirmativos y 1 en contra. Se agrega el voto positivo de la diputada Mouzo. Queda aprobado el Artículo 34.

Luego se van a reenumerar los artículos.

Diputado Herrera Bravo: ¿hay alguna modificación para el Artículo 35?

Sr. Herrera Bravo.- Señor presidente: ya no hay más modificaciones hasta el final del articulado.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se va a votar desde el Artículo 35 al 40, junto con la cláusula transitoria, a través del sistema electrónico.

- Se registran los siguientes votos afirmativos: Acuña, Amoroso, Araujo, Blasco, Borrelli, Cantero, Centanaro, De Anchorena, De Estrada, Destéfano, Di Filippo, Enríquez, Gramajo, Herrera Bravo, Kravetz, La Porta, Lo Guzzo, Majdalani, Meis, Michetti, Morando, Mouzo, Olivera, Olmos, Parada, Peña, Polimeni, Rabinovich, Santilli, Smith, Urdapilleta, Varela, Velasco y Zago.

- Se registra el siguiente voto negativo: Bidonde.

- Se registra la abstención de: La Ruffa y Suppa.

Sr. Presidente (De Estrada).- Se han registrado 37 votos: 34 votos a favor, 1 voto en contra y 2 abstenciones. El último artículo es de forma.

Queda sancionada la ley.

- insertar texto definitivo.

- Luego de instantes:

Sr. Cantero.- Pido la palabra.

Señor presidente: ¿llegamos a votar el Despacho 1108, referente al Fondo Metropolitano de Cultura, el cual habíamos acordado tratarlo a continuación de esta ley?

Sr. Presidente (De Estrada).- Mi impresión visual me indica que no, pero podemos esperar unos minutos.

Sr. Cantero.- Entonces, le pido que sea agregado al decreto de llamado a la próxima sesión.

Sr. Di Filippo.- Pido la palabra.

Señor presidente: solicito la incorporación del Despacho 810, que se encuentra reservado en Secretaría, para la sesión extraordinaria del 20 de diciembre.

Sr. Presidente (De Estrada).- ¿De qué trata?

Sr. Di Filippo.- Se refiere a la modificación de la Ley 1865, creación del Consejo de la Juventud.

finalización de la sesión

Sr. Presidente (De Estrada).- Como se ha perdido el quórum, y no se va a recuperar, queda levantada la sesión.

- Es la hora 1 y 42 del 15 de diciembre de 2006.

Alberto R. Barcia

Director General de Taquígrafos



* Ver Apéndice.

* Ver Apéndice.

* Ver Apéndice.

* Ver Apéndice.

* Ver Apéndice.